Te amo por ceja, por cabello, te debato en corredores
blanquísimos donde se juegan las fuentes de la luz,
te discuto a cada nombre,
te arranco con delicadeza de cicatriz,
voy poniéndote en el pelo cenizas de relámpago
y cintas que dormían en la lluvia.
No quiero que tengas una forma, que seas
precisamente lo que viene detrás de tu mano,
porque el agua, considera el agua, y los leones
cuando se disuelven en el azúcar de la fábula,
y los gestos, esa arquitectura de la nada,
encendiendo sus lámparas a mitad del encuentro.
Todo mañana es la pizarra donde te invento y te dibujo,
pronto a borrarte, así no eres, ni tampoco
con ese pelo lacio, esa sonrisa.
Busco tu suma, el borde de la copa donde el vino
es también la luna y el espejo,
busco esa línea que hace temblar a un hombre
en una galería de museo.
Además te quiero, y hace tiempo y frío.
Desconecté la voz interior,
en un acto de supervivencia,
burlando al tiempo,
dulcificando así la ausencia.
Estúpido juego, craso error,
los olvidos no se programan.
Se hizo el silencio,
ignoré todas las lunas,
cambiaron los dígitos,
mientras el futuro, pesimista,
avanza con pasos de gigante.
El insomnio acude en mi busca
se apodera de mi cama,
sacude la voz dormida.
Los latidos del corazón
se convierten en truenos,
la tormenta ya se acerca.
En esa intimidad, sin engaños,
sólo te busco a ti.
Me envuelves, me reconfortas,
dulcemente me acunas.
Asciendo al mundo de los sueños,
asida de tu mano.
Abandonarme al cuerpo,
rememorar la suavidad de tus caricias.
La memoria del tacto,
que nunca olvido.
La huella de tus dedos
en cada una de mis pecas... Talk to Me (Live) by Maxim Nucci (Yodelice) on Grooveshark
En estos días sin vorágines, mientras a mi alrededor los demás se mueven con prisas, silenciosa, invisible, me dedico a buscarme paseando por la ciudad, por aquellos rincones que hace mucho que no transito o por aquellos lugares que nunca antes había pisado... y entre ellos me concedo el placer de visitar una de mis librerías favoritas, esos escondites imprescindibles, que últimamente me había prohibido visitar en un intento -fallido- de ahorrar.
Nada más entrar me doy cuenta que echaba de menos ese pequeño santuario en el que mi yo se siente tan a gusto, deambulando por sus esquinas a través del olor de los libros nuevos y el tacto analógico del papel, dejándome llevar por atractivos títulos, curiosas portadas o potentes fotografías más que cualquier otra lista de "libros a leer" que nunca, o casi nunca, consigo llevarme a casa, porque al final me seducen otros.
[A veces me gustaría ser valiente, saltar al vacío, y realizar mi sueño (ése que iluminó muchas tardes de confidencias de bar en los últimos años de carrera). Construir un refugio atemporal, mi propia librería-cafetería. Imagino cómo sería. Quizá fuese cálida, muy cálida, de suelos de madera, con sillones de diferentes épocas y dueños, alrededor de una barra de bar y quizá también al fondo contase con un piano, en el que algún atruista espontáneo arrancaría la sensibilidad de sus teclas en blanco y negro....]
Después de soñar despierta, me acerco sigilosa a la sección de poesía y por alguna razón en particular mi mirada se posa en la portada de este libro. Lo hojeo al azar, y un poema se clava en la memoria, sé que ya no podré volver a dejar el libro en el estante, me siento en la obligación de llevármelo conmigo,... junto a otra antología que hoy se pasea por los rincones de mi casa.
Pido un café y me siento en uno de los grandes ventanales que dan a esas escaleras con sabor a Montmartre, ahora que Leonard Cohen me acompaña...
Esto es para ti
es todo mi corazón
es el libro que quería leerte
cuando fuéramos viejos
Ahora soy una sombra
me siento inquieto como un imperio
Tú eres la mujer
que me liberó
Te vi mirando la luna
no dudaste
en amarme con ella
Te vi rindiendo homenaje a las anémonas
atrapadas en las rocas
me amaste con ellas
Sobre la lisa arena
entre los guijarros y la orilla del mar
me recibiste en el círculo
mejor que un invitado
Todo esto ocurrió
en la verdad del tiempo
en la verdad de la carne
Te vi con un niño
me llevaste hasta su perfume
y sus visiones
sin demanda de sangre
Sobre tantas mesas de madera
adornadas de comida con velas
un millar de sacramentos
que llevabas en la cesta
Visité mi arcilla
visité mi nacimiento
hasta que me volví lo bastante pequeño
y lo bastante miedoso
para volver a nacer
Te quise por tu belleza
me diste más que a ti misma
compartiste tu belleza
Esto lo acabo de saber esta noche
mientras recuerdo los espejos
de los que te alejaste
después de haberles dado
todo lo que te exigieron
para mi iniciación
Ahora soy una sombra
anhelo las fronteras
de mi vagar
y me muevo
con la energía de tu oración
y me muevo
en la dirección de tu oración
porque estás arrodillada
como un ramillete
en una cueva de hueso
tras mi frente
y me muevo hacia un amor
que has soñado para mí.
A mil besos de profundidad. Canciones y poemas (1956-1978) Leonard Cohen A Thousand Kisses Deep (Album Version) by Leonard Cohen on Grooveshark
Caminas por la ciudad como si fueses un extraño, tienes las sensación de estar en otro lugar, sin llegar a reconocer del todo su calles. Te deslizas flotando, ingrávida, invisible, entre el bullicio...
Tu mirada se cruza con la de un niño, la ilusión está dibujada en sus pequeño ojos, expectantes, buscando la magia de la noche,....
Entonces recuerdas tus propias ilusiones, ya tan lejos de la infancia y la inocencia. Cabizbaja sigues caminando, buscando ese zapato que un día perdiste...
"...just keep me where the light is..." Gravity by John Mayer on Grooveshark
*...y la felicidad nunca era completa sin un saquito de carbón.
Ella, N.P. -La mujer precipio-, deambula sin rumbo fijo entre los caminos que recorren Sunset Park hasta detenerse frente a un solitario banco. Frágil se sienta en él, como si se tratase de un Solar abandonado, en ruinas, dejando la mirada perdida, huidiza en El horizonte.
Muchas veces, demasiadas, le entra el miedo, el constante Vértigo ante el futuro, como si realmente estuviese Esperando a los bárbaros, tan Llenos de vida, de guerra, para arrancarle la suya propia, justo en ese momento en que se siente A bordo del naufragio, como si sólo estuviese compuesta de Carne de píxel que se desvanece ante sus ojos, como esos granos de arena que resbalan a gran velocidad, escapando entre los dedos, provocándole Estupor y temblores a partes iguales, y a su vez convierten la tormenta interior que le arrasa por dentro en Rosas, restos de alas, de ese amor que un día le dijo susurrándole al oído: "Desde ahora te acompañaré a casa", y se alejó corriendo para nunca volver.
Son tiempos de Amor y obstáculos, piensa, ahora que inevitablemente Ya sólo habla de amor, eterno ciclón (sístole-diástole) que convierte los Recuerdos en un callejón sin salida, enuna extrañamezcla de Body-Art con los que a diario se tatúa cada herida.
Entonces cierra los ojos para retroceder en el tiempo y viajar hasta Bariloche -ese paisaje que decora las paredes de su adolescencia-, ese lugar en el que El cielo es azul, la tierra blanca. Allí se encuentra frente a él, los dos, cíclopes, protegidos por un frondoso bosque de abedules, a salvo de todo. El mapa y el territorio se confunden mientras ellos mirándose a los ojos se sienten como Los ingrávidos, invencibles, sin importarles siquiera El fin del mundo o la existencia de un Despiadado país de las maravillas....
Un soplo de aire gélido la devuelve al presente, a su particular Ampliación del campo de batalla, donde el pesimismo es su bandera. Lo bello y lo triste se agarran a su alma para siempre, sólo es capaz de ver la entrada de un Túnel. Un foco Amarillo ciega sus ojos hasta dejarlos en las más absoluta oscuridad, un fundido a negro trece minutos después de tomarse unas Píldoras azules, antes de caer en un Sueño profundo.... THE END.
Tiritas de frío,
cierras los ojos,
dejando que tu alma
se empape de invierno,
allí donde decía Médem que todo sucede más deprisa...
Tan rápido como
estos trescientossesentaycinco días
que han pasado ante tus ojos,
sin casi apenas darte cuenta...
Ayer, de madrugada,
conducías por una carretera
desangelada, entre la niebla,
abrigada al calor de Bon (h)Iver.
Durante el trayecto de vuelta a casa,
solitaria, con tus pensamientos a cuestas,
recorrías los días impares,
asumiendo la transformación
que ha traído consigo este año.
Enero te arrancó de un soplido
al último guardián de los
recuerdos de tu infancia, en esas cocinas
en las que fuiste plenamente feliz. Y con el dolor
de la pérdida, a miles de kilómetros nació
una nueva casualidad y un reencuentro.
Puede que no conserves nada de febrero
y marzo. Quizá tenías tanto frío que,
enroscada en la espiral de tu
alfombra, intentabas crear un caparazón
de acero, un refugio aislante,
para no congelarte para siempre.
Y mientras te dedicabas a ello,
lentamente el calor cedió, abrió tus poros.
Deshacías el hielo de tu coraza, sabedora
que pronto llegaría la calidez del sol,
el salitre en la piel, la amabilidad
de los días sin reloj.
Recorriste Italia, Portugal
como en una road movie...
y entonces su recuerdo se hizo caricia,
flotando dentro de ti, dulce,
muy dulcemente.
Todo parecía fácil.
París fue un delicioso sueño,
que hiciste realidad,
hasta que apareció septiembre,
con su otoño bajo el brazo,
provocando el caos,
al son del aleteo de una mariposa en Pekín.
Impulsiva viajaste kamikaze hacia él,
encontrándole justo en las escaleras mecánicas
de su vida. Allí estábais, inesperadamente,
juntos, otra vez, fundidos en ese abrazo abrasador.
Las hojas secas fueron testigo de vuestros
besos, quizá los besos más eléctricos
que jamás habrás sentido, para después odiar
las despedidas; ese nostálgico sabor
a mar en la comisura de los labios.
Y ahora diciembre desaparece,
nuevas pecas surcan tu cara,
testigos del tiempo, de los cambios....
sin embargo ya no tienes miedo a morir.
Escogiste, en estos tiempos difíciles, sin ilusión,
rozar con la yema de los dedos los sueños...
"Escojo mis derrotas, morir, vivir ....nunca sobrevivir".
Al final casi todo,
menos lo que me callo,
habla de ti.
Porque no se olvidan mis manos
de tu rodilla.
Están marcadas las esquinas de esta ciudad
con tu saliva.
Al final casi todo
menos lo que me callo
habla de ti.
Aunque para llamarte ahora
hayamos tenido que vivirnos
la vida aparte... La vida aparte by Paco Cifuentes on Grooveshark
*...en este mundo existen escasos besos eléctricos. Nuestros besos; pura descarga.
"...parece que te he encontrado durmiendo al otro lado...entre tanta lucha, entre tanto frente y tanta conversación urgente...hace falta ser jodidamente valiente..." Fabián